Una investigaci贸n realizada en el a帽o 2004 en Am茅rica Latina y el Caribe acerca de los perfiles de violencia dom茅stica, mostr贸 una relaci贸n entre las infecciones de transmisi贸n sexual (ITS) y la violencia. Otro estudio, tambi茅n efectuado en la regi贸n, encontr贸 una correlaci贸n entre las actitudes culturales sobre la masculinidad y la vulnerabilidad de las mujeres.
Existe unanimidad entre las organizaciones de mujeres, especialistas y personas expertas en el tema, que el poder y el control masculino sobre las mujeres limita la habilidad de estas 煤ltimas para negociar con sus parejas un sexo seguro y consensuado.
Madhu Bala Nath, especialista y asesora en G茅nero y VIG del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA), se pregunta al respecto: 驴鈥漃uede una mujer concebir la posibilidad de dejar de depender de la fidelidad mutua, cuando ha sido socializada en el principio de que el hombre es la autoridad suprema? 驴Podr铆a sugerir el sexo seguro a su pareja, cuando la menci贸n del cond贸n implica la posibilidad de infidelidad?
Gracias a los estudios y casos documentados por organizaciones y grupos de mujeres, as铆 como las propias investigaciones e intervenciones de diversas agencias de Naciones Unidas, como el Fondo de Desarrollo para la Mujer (UNIFEM), se admite hoy que la violencia contra las mujeres es una grave violaci贸n a los derechos humanos y un problema de salud p煤blica.