El virus del SIDA no se encuentra en la saliva de la boca en condiciones normales. De modo que cuando dos personas sanas se besan, aún cuando el beso involucra tocar las lenguas o insertar la lengua profundamente dentro de la boca de la otra persona, no debería existir un riesgo significativo. Sin embargo, todos experimentamos alguna vez sangrado de las encías o una pequeña úlcera en la boca. Hay gente que tiene esto casi todo el tiempo. Si esto sucede a ambos individuos que se besan, y si existe intercambio de sangre entre las dos bocas, hay un riesgo potencial de que el virus pueda transmitirse de una persona a la otra. Pero no se sabe exactamente cuán grande es el riesgo.