De pronto, un Premio Nobel por una investigación referida al Sida, llega en un momento en el que se habla poco de Sida. Eso es bueno, aunque en el ámbito de la investigación es un momento bastante plano. Se han hecho grandes progresos en lo que respecta a la triterapia (el cóctel de tres retrovirales con el que se trata la enfermedad), pero el hallazgo de una vacuna preventiva se aleja del horizonte científico.

Me parece que el premio servirá para recordar a la gente que el Sida existe.

Por un lado en Occidente se ve el Sida como un problema exclusivo de los países en vías de desarrollo porque la gente se ha acostumbrado a vivir con ese riesgo latente, y ha dejado de preocuparse por él. Es lo más humano del mundo. Muchos jóvenes viven como si no existiera el Sida. No han oído siquiera hablar de los muertos del Sida.

Por el otro, la insistencia de la Iglesia en condenar el uso del preservativo es aberrante.

Por todo esto es tan importante volver sobre la necesidad de la prevención. Pero es necesario hacerlo mediante algún tipo de revolución, porque los resultados ante las campañas tradicionales no son los esperados.

¿vos que pensás?