Nació en el barrio de Pompeya, Buenos Aires, hace 45 años. Nunca conoció a su padre y a los 16 años ya se fue a vivir sola. Tenía tres hermanos pero uno de ellos, Walter, murió de HIV. Trabajó en una imprenta, en un quiosco, y empezó el profesorado de gimnasia.
A fines de los ‘80 estuvo presa unos días cuando su hermano Walter y su ex-marido fueron detenidos por problemas de drogas. En la cárcel su hermano se enteró que tenía HIV y su pareja también. Así que, por las dudas, Patricia fue a hacerse los análisis. “Se suponía que las mujeres no teníamos nada que ver con el sida, que era una cosa de hombres gay”, le dijo Patricia a Leila Guerriero en una entrevista para la revista El País.
Pensó que era imposible pero le dio positivo. “Te decían: ‘Usted tiene sida, la gente que tiene sida vive dos años, no hay vacuna, se sabe poco, no hay tratamiento’”.
Tenía 24 años y un hijo de seis.
“Pasé de no tener ninguna conciencia de la muerte a tener un grado de conciencia absoluto. Entonces empecé a planear qué iba a hacer con mi hijo. Si me iba a morir, si antes o después lo iba a dejar solo, era mejor dejarlo enseguida”. Así que Patricia lo dejó con su madre.
En ese momento Patricia conoció a Daniel, quien es su pareja desde entonces.
En el hospital donde recibió la terrible noticia Patricia organizó un servicio de voluntarios donde daban asesoramiento y contención. Pasaron los dos años de vida que le diagnosticaron, pasaron 20 años, y sigue viviendo.
En 1991, a través del CHA, la Comunidad Homosexual Argentina, se enteró de una reunión de gente con HIV en Londres, y allí fue. Un año después, el grupo de 30 mujeres que se habían reunido en Londres fueron invitadas a la Conferencia Internacional sobre el Sida en Amsterdam. De las 30, hoy sólo viven 5.
Patricia viajó por cuarenta naciones reclamando el derecho a la disponibilidad universal y gratuita de los medicamentos y fue una de las 14 personalidades mundiales invitadas por el entonces Secretario General de la ONU, Koffi Annan, para definir la agenda y los alcances de la Asamblea Extraordinaria del organismo sobre el SIDA en 2001.
Hoy en día, dirige a nivel mundial la ONG Comunidad Internacional de Mujeres Viviendo con VIH (ICW) que reúne a más de 8.000 mujeres infectadas con el virus en 57 países del mundo. Por este trabajo, en enero de 2007, fue propuesta por la primera dama de Honduras, Xiomara Castro de Zelaya, Coordinadora de la Coalición de Primeras Damas de Latinoamérica y el Caribe, como candidata al Nobel de la Paz. Y a su propuesta se sumaron todos los sectores dedicados a la lucha contra el SIDA.
Y ella se pregunta: “¿Qué paz puede haber en un mundo en el que la gente se muere sólo porque no tiene dinero para comprar medicamentos?”














