Muchas mujeres encuentran obst谩culos estructurales que las hacen vulnerables al VIH, pero las j贸venes se enfrentan a otras barreras espec铆ficas. Las desigualdades sociales y econ贸micas, la violencia y su posici贸n social como persona joven, en combinaci贸n con la vulnerabilidad particular de la mujer joven, ponen a las jovencitas en un riesgo considerable de contraer el VIH.
M谩s de la mitad de todos los casos de VIH entre mujeres j贸venes no se atribuye a ning煤n riesgo identificado (ellas reportan un riesgo desconocido o ninguno), lo cual indica que ellas no se dan cuenta de que se exponen al VIH.
La pobreza contribuye a crear un ambiente de alto riesgo para las mujeres j贸venes, por ejemplo, la falta de vivienda o la necesidad de tener sexo a cambio de dinero o alojamiento.














