Para lograr un lenguaje común que resulte claro y comprensible, el promotor debe:
- Desarrollar una manera de escuchar activa y sensible
- Preguntar las veces que sea necesario para comprender qué quiere decir el consultante cuando habla sobre sus miedos, sus comportamientos y sus dificultades
- Ser respetuoso de las ideas y prácticas de las personas que se acercan, aún si éstos son diferentes a los propios.
- Mantener la confidencialidad de la información recibida.
- Colaborar con la persona que consulta para que ésta pueda valerse por si misma, tomar decisiones informadas y adaptarse a nuevas situaciones.
Tomado del texto “Prevención VIH/Sida en Población Migrante” de la Fundación Huésped






















