ULCERAS
Casi siempre, pasada una semana del contacto sexual de riesgo y no más de cuatro, aparece en los genitales una o varias úlceras (llagas) que pueden ser dolorosas o no y que en algunos casos se acompaña de ganglios en la ingle. Las causas de estas úlceras son gérmenes de distintos tipos.
Cuando las heridas son duras e indoloras a menudo es una SÃfilis.
Si son dolorosas y sangrantes frecuentemente será un Chancro blando.
La presencia de lesiones vesiculares, como bolsistas de agua que posteriormente se rompen dejando erosiones en la piel, indicará que se trata de un Herpes genital. En este caso, las lesiones desaparecerán tras el tratamiento y podrán volver a aparecer sin necesidad de un nuevo contacto sexual. Es una infección recidivante (que repite).
Los hombres se quejarán de la aparición de una o varias úlceras en el pene o en los testÃculos. En las mujeres las lesiones pasan desapercibidas en ocasiones, debido a que pueden aparecer en el interior de la vagina, no dando molestias en muchos de los casos. Estas lesiones aparecen también en la boca, después de las relaciones sexuales buco-genitales.
Diagnóstico y Tratamiento
El examen médico, junto con el análisis de sangre y una toma de la secreción de la úlcera, permitirán un diagnóstico correcto.
Como en la mayorÃa de las ITS (infecciones de transmisión sexual), el diagnóstico y el tratamiento precoz, con el consiguiente control de curación, terminarán con la infección sin secuelas.
En el caso del herpes genital no habrá un tratamiento curativo, pero sà se podrá disminuir la aparición de nuevos brotes y aliviar los sÃntomas. AsÃmismo, la mujer deberá hacerse una citologÃa anual para controlar una posible degeneración de las células del cuello de útero.
En la sÃfilis durante los primeros meses de embarazo, si se detecta la infección y se instaura el tratamiento es posible la curación de la madre y el feto.
Complicaciones
Las úlceras de sÃfilis , si el paciente no acude al médico, desaparecen sin tratamiento, pero no han curado. El germen pasa a la sangre y la infección continúa dando graves complicaciones, infectando seriamente al corazón, cerebro y médula espinal. Además, la mujer gestante con sÃfilis puede transmitirla al feto a través de la placenta, produciendo abortos, muerte intraútero, afecciones óseas, oculares, nerviosas, etc.
En ocasiones la úlcera puede desaparecer sin tratamiento, pero la enfermedad no se ha curado y continúa su evolución. El herpes genital puede dar complicaciones. Hay un aumento de la aparición del cáncer de cuello de útero en las pacientes que lo han padecido.
BALANITIS
Es la inflamación del glande. El paciente con una balanitis se queja de hinchazón, punteado rojizo, secreción superficial (que no viene de la uretra) y picazón en el glande y prepucio.
Raras veces es una infección grave y, en la mayorÃa de los casos, es consecuencia de un contacto sexual con una persona que no muestra señales de infección pero que puede tener una candidiasis (Hongo) o flujo vaginal patológico.
Diagnóstico y Tratamiento
El diagnóstico se hará tras un examen médico y estudio microbiológico y el tratamiento en función del germen que lo produzca.
CONDILOMAS O VERRUGAS
Los condilomas o verrugas genitales se manifiestan como protuberencias del color de la piel, con una superficie parecida a la de una coliflor, en los genitales o alrededor del ano. En ocasiones se localizan dentro de la boca, como resultado de un contacto orogenital
Están producidas por el virus HPV ( Virus del papiloma humano).
Una parte importante de estas infecciones aparecen sin sÃntomas y tanto la mujer como el hombre pueden ser portadores y vehÃculos de las mismas.
Esa infección cuando aparece en el cuello del útero puede malignizarse y producir cáncer del cuello del útero. Leer más sobre HPV









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