Las mujeres trabajadoras sexuales de la Regi贸n Andina: Bolivia, Ecuador, Per煤, y del Cono Sur: Paraguay, integrantes de la RedTraSex de Latinoam茅rica y el Caribe, reunidas en la ciudad de Asunci贸n el 26 de septiembre de 2008, debatimos la situaci贸n de las trabajadoras sexuales en nuestros pa铆ses y analizamos la siguiente realidad:
Las mujeres trabajadoras sexuales somos arbitrariamente detenidas por parte de la polic铆a, que no nos permite transitar libremente, nos somete a malos tratos, extorsiones y coimas para dejarnos trabajar. Adem谩s de encerrarnos en prisi贸n sin justificaci贸n alguna, nos extorsionan y en algunos pa铆ses nos obligan a mostrar la cara ante los medios de prensa.
Existe una total impunidad ante los cr铆menes contra trabajadoras sexuales. Hemos denunciado muchos casos de asesinatos y malos tratos que nunca son investigados, ni por la polic铆a ni por el Poder Judicial.
Somos sobre-explotadas por los due帽os de los locales. Nos cobran exageradas sumas de dinero por los cuartos y nos obligan a comprarles condones de mala calidad, el papel higi茅nico e incluso el agua para asearnos. Realizamos jornadas muy largas, de doce a catorce horas diarias. Nos amenazan con despedirnos y nos cobran multas si nos enfermamos o necesitamos retirarnos antes del local.
Trabajamos en deplorables condiciones de salubridad. En los cuartos faltan servicios b谩sicos: en muchos casos no hay luz el茅ctrica ni sanitarios, nos entregan aguas contaminadas en las palanganas, a veces no hay colchones o son viejos y llenos de chinches, debemos llevar nuestras propias s谩banas y las paredes est谩n muy sucias, por lo que despiden mal olor. Adem谩s el volumen de la m煤sica es insalubre.
Cuando se producen situaciones de violencia hacia las trabajadoras sexuales dentro de los locales, los due帽os acuerdan con la polic铆a y los clientes para encubrirse. En muchas ocasiones suben el volumen de la m煤sica para que no se escuchen los malos tratos a las trabajadoras en el cuarto.
No se respeta nuestro derecho a una atenci贸n de salud integral. Hay centros de salud que cobran la atenci贸n, nos revisan s贸lo de la cintura para abajo y si tenemos una infecci贸n de transmisi贸n sexual (ITS) no nos proveen los medicamentos. En algunos pa铆ses los centros de salud no tienen ba帽os para las compa帽eras, ni infraestructura b谩sica.
En muchos pa铆ses nos exigen una libreta sanitaria que s贸lo sirve para controlarnos pero no para atender nuestra salud. En la libreta colocan los resultados de nuestros ex谩menes, incluso el de VIH, lo cual es una clara violaci贸n al derecho a la confidencialidad consagrado en las leyes nacionales de sida de nuestros pa铆ses.
La cantidad de condones es insuficiente y en muchos casos se comercializan los que llegan de los Programas, que deber铆an entregarse en forma gratuita. Tampoco tenemos acceso a lubricantes, que son indispensables para nuestro trabajo.
En las instituciones de salud, educativas y judiciales somos sometidas a malos tratos, sean f铆sicos o psicol贸gicos, lo cual es una clara muestra de discriminaci贸n. Incluso muchos funcionarios p煤blicos de nuestros pa铆ses que se niegan a atendernos o nos maltratan cuando nos reciben.
Ante estas situaciones, las organizaciones de trabajadoras sexuales exigimos y proponemos:
- Reconocimiento del trabajo sexual como trabajo. Queremos tener los mismos derechos y obligaciones que el resto de los trabajadores y trabajadoras de nuestros pa铆ses: horas suficientes de descanso, atenci贸n de la salud, vacaciones, jubilaci贸n, etc.
- Basta de impunidad. Investigaci贸n y castigo a los cr铆menes contra trabajadoras sexuales, seguridad para nosotras en la calle y en los locales y basta de coimas para poder trabajar.
- Eliminaci贸n de toda ordenanza municipal, distrital o c贸digo contravencional que criminalice nuestro trabajo y eliminaci贸n de las zonas rojas, que son una forma de discriminaci贸n y contribuyen al estigma.
- Eliminaci贸n de los carnets sanitarios como exigencia para ejercer el trabajo sexual y respeto a la confidencialidad de los resultados de nuestros an谩lisis.
- An谩lisis del VIH voluntario, confidencial y gratuito, con consejer铆a pre y post test.
- Atenci贸n integral de nuestra salud con calidad y calidez, incluyendo todas las prestaciones m茅dicas y medicamentos, programas de salud sexual y reproductiva y atenci贸n psicol贸gica.
- Que los organismos de gobierno correspondientes den cumplimiento a las normas de salubridad de los locales de trabajo.
- Inclusi贸n de las trabajadoras sexuales en los espacios donde se toman decisiones que nos afectan: queremos tener voz e incidencia en la definici贸n de pol铆ticas p煤blicas. Nos proponemos tambi茅n para ser veedoras de las propuestas y planes para nuestro sector.
- Derecho a la organizaci贸n y fin de las barreras burocr谩ticas. Exigimos otorgamiento de personer铆as jur铆dicas como lo que somos: organizaciones de trabajadoras sexuales.
- Financiamiento directo a las organizaciones de base de trabajadoras sexuales. Basta de intermediarios.
- Inclusi贸n de las trabajadoras sexuales en los programas de alfabetizaci贸n, porque sabemos que la educaci贸n es una forma de empoderarnos para ejercer nuestros derechos.
- Cumplimiento del compromiso de realizar Consultas Nacionales de Trabajo Sexual, Derechos Humanos y VIH/Sida, asumido por todos los Jefes de Programa de Sida que integran el Grupo de Cooperaci贸n T茅cnica Horizontal (GCTH) en el Encuentro de Lima, en febrero de 2007.
Exigimos, ni m谩s ni menos, que se respeten los derechos consagrados en la Constituci贸n Nacional de cada pa铆s.
Nosotras, las mujeres trabajadoras sexuales de la sub-regi贸n Andes y Paraguay de la RedTraSex de Am茅rica Latina y el Caribe todas unidas, ayer, hoy y siempre, en una sola voz y un solo ideal queremos aportar a la construcci贸n de una sociedad donde ninguna mujer sea discriminada.
So帽amos con una sociedad justa, solidaria e igualitaria.
Antes nos escond铆amos para morir, hoy damos la cara para vivir.
Mujeres Unidas en la Esperanza / Paraguay
Miluska Vida y Dignidad / Asociaci贸n Micaelas / Asociaci贸n Esperanza / Per煤
ONAEM / Bolivia
REDTRABSEX / Ecuador
Trabajadoras Sexuales de la Regi贸n Andina y Paraguay
Asunci贸n, 26 de Septiembre de 2008















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