Se da una relación interdependiente en la que el abuso de drogas puede llevar al VIH y viceversa.
Entidades que trabajan en torno al VIH/Sida y organizaciones que trabajan en el tema abuso de drogas exploraron la percepción de uno y otro grupo de expertos sobre la relación entre abuso de drogas y VIH/Sida, la incidencia de un problema sobre otro y viceversa, las manifestaciones de la relación entre ambos problemas y las estrategias sugeridas para enfrentar esta doble problemática.
Las conclusiones fueron las siguientes:
Existe una relación directa entre las dos problemáticas, la cual se manifiesta en relaciones sexuales sin protección propiciadas por el abuso alcohol y/o otras sustancias psicoactivas. A mayor uso de drogas mayor riesgo de infección.
Se evidencian debilidades como: falta aprendizaje e intercambio, falta de información e investigación en cada área y especialmente en lo que tiene que ver con la relación VIH y abuso de drogas o viceversa; se trabaja en forma aislada, perdiendo la posibilidad del intercambio de experiencias, saberes y encontrándose con muchos vacíos.
Se destaca el temor de aumentar el estigma y la discriminación de la que son víctimas, si no se sabe manejar en forma adecuada la asociación “drogas - VIH/Sida”, ya que se puede generalizar la creencia de que las personas viviendo con VIH son abusadoras de drogas o que las personas abusadoras de drogas viven con VIH, lo cual no siempre es cierto, ni es lo más común. Lo que si es cierto es que el abuso de drogas aumenta la vulnerabilidad a adquirir la infección por VIH, o también puede ocurrir, que las personas viviendo con VIH pueden aumentar el consumo de drogas si ya lo venían haciendo, o caer en el abuso de drogas o alcohol si no reciben atención y apoyo integral, ya que se refugian en ellas para sobrellevar la infección y la enfermedad, o escapar al sufrimiento físico y emocional.
La vulnerabilidad a adquirir el VIH ocurre por diversas razones: en primer lugar porque bajo el efecto de los psicoactivos o del alcohol se pierde la percepción de riesgo, existe un sentimiento de invulnerabilidad y se disminuye la capacidad de negociación frente a practicar sexo seguro; ocurre también que las personas bajo el uso de sustancias psicoactivas (SPA) pueden ser violadas o abusadas sexualmente.
Tambien se evidencia el intercambio de sexo (la mayoría de veces no protegido) por drogas, o la presión que se realiza a los y las trabajadoras sexuales a usar drogas y tener sexo bajo el efecto de las mismas
Quienes trabajan en VIH dicen que las causas del abuso de drogas son: las privaciones psico-afectivas, la violación de derechos individuales, las carencias en procesos vitales, las deficiencias en la socialización y las experiencias desfavorables en grupos sociales. El entorno cultural promueve el uso del alcohol, de la misma forma que valida el sexo sin protección. Este comportamiento es calificado como claramente machista y favorable al crecimiento de la problemática VIH/Sida. Los que trabajan en abuso de drogas opinan que el entorno cultural es determinante en la relación entre abuso de drogas, VIH/Sida; además opinan que las relaciones de poder o el uso de la fuerza se manifiestan cuando al alcohol y otras drogas se suman la acarencia de interés de parte del hombre por las relaciones sexuales protegidas y la falta de autonomía de la mujer para exigir dicha protección.
















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