
Se dice que el ser humano es suicida por naturaleza, y esto se manifiesta de distintas formas. Manejar en estado de ebriedad, cruzar la calle con el semáforo en verde, practicar deportes extremos, etc. Todos tenemos ese instinto suicida que nos impulsa a exponernos a situaciones peligrosas para sentir la adrenalina, y así, sentirnos vivos.
Pero, ¿qué pasa en el terreno sexual?. Desde hace mucho tiempo existen las campañas que promueven el uso del preservativo como mejor método para prevenir la transmisión del Sida y evitar los embarazos no deseados. Pero hay gente que, aún con toda la información a su alcance, sigue “jugándose” y no se protege. ¿Acaso será ese instinto suicida lo que los impulsa a no usar preservativo?.
Muchas de las personas que viven con VIH aseguran que en algún momento de su vida pensaron “a mi no me va a pasar”. ¿Vos qué pensás?. ¿Te cuidás o adoptás al Sida como nuevo deporte extremo?.














Si alguien lo ve de esa manera que pare! aún en los deportes extremos uno utiliza medidas de seguridad. En bungee jumping te atas de los pies, al tirarte de un avión te pones un paracaidas, en sky libre, rafting, mountain bike,etc se usa un casco. Si se quiere practicar el sexo extremo hay que usar preservativo. Sino se estará jugando a la ruleta rusa.