La piel y mucosas comunican con el cerebro: hay una v铆a som谩tica y otra er贸gena, al punto que si se corta esta 煤ltima (operaciones, cirug铆a, bloqueo emocional incluso) se percibe el contacto pero no hay representaci贸n cortical er贸gena. Esto ocurre en los casos, por ejemplo, de impotencias, anorgasmias, fobias al contacto, personalidades anhed贸nicas (con ausencia de placer), donde se siente el tacto pero no hay goce. Los pacientes lo describen bien cuando dicen: “es como si tuviera el cuerpo partido en dos, como si hubiera una desconexi贸n con mi mente”.
Claro que el cerebro procesa, produce, genera y recibe toda la informaci贸n: sin 茅l no hay placer, no hay erotismo posible, no hay amor ni pasi贸n. Al punto que uno puede erotizar distintas zonas del cuerpo y las m谩s diversas pr谩cticas, que var铆an en los seres humanos. El cerebro da la singularidad sexual, el sello distintivo, le da color y emoci贸n. Observemos que podemos ser tocados de la misma manera por diferentes personas pero no sentir la misma sensaci贸n. Se acerca esta persona, me da un beso, me toca la mano y me derrito, “no s茅 m谩s quien soy”; viene otra, hace lo mismo y no siento absolutamente nada. Es el aparato ps铆quico que da la respuesta emocional diferente, singular, personal, inefable. Am茅n de ello sabemos que en el cerebro est谩 representado todo el esquema corporal y existen zonas del placer all铆 alojadas. Hay personas que tienen dificultad para recibir, dar y disfrutar de las cosas placenteras y a eso, en psicolog铆a, se lo llama “anhedonia” (como contrario a lo hed贸nico = culto por el placer y el goce) y se deben a cuadros psicol贸gicos claros y definidos.
Algo que nos muestra esto con claridad es el mecanismo de acci贸n del sildenafil, el vardenafilo o el tadalafilo: para que act煤en tienen que desencadenarse las primeras fases de la respuesta sexual: deseo, est铆mulos (visuales, t谩ctiles, sonoros, fantas铆as, recuerdos) y una vez que se segregaron sustancias en la etapa de excitaci贸n comienzan a actuar en los cuerpos cavernosos del pene, de manera eficaz y segura, favoreciendo la erecci贸n e impidiendo que 茅sta se pierda.
El 贸rgano sexual y sensual piel-cerebro es el que tiene la primera orden, la primera y 煤ltima palabra.
隆Vivan las caricias, los mimos, los abrazos y los besos, como medida de protecci贸n ante el Sida!
Reivindiquemos entonces, con loas y alabanzas, a ese extendido 贸rgano sexual que es nuestra preciada 鈥揳unque a veces olvidada- y querida piel.
DR. ADRI脕N SAPETTI, psiquiatra y sex贸logo














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