La negociación del sexo seguro consiste en llegar a un acuerdo con la pareja sexual en cuanto al tipo de actividades con las que los dos miembros de la pareja disfruten y se sientan cómodos. Este tema es difícil, porque para poder negociar es necesario tener autoestima, una relación de igualdad con la pareja, el poder de tomar decisiones personales y habilidad de comunicarse con eficacia.
Para algunas personas negociar el sexo seguro es algo imposible. Puede ser especialmente difícil cuando se tiene una pareja dominante que no quiere practicar el sexo con protección. En algunos casos, se ve claramente que el problema no es comprender la base del sexo seguro, sino la propia relación de pareja.
Entre las recomendaciones se incluyen las siguientes:
- Hablar abiertamente con la pareja antes de tener relaciones sexuales. Una persona puede preguntar a su pareja qué opina del sexo seguro y hablar juntos del pasado sexual y del estado de salud. Esta información quizás no sirva para saber directamente el estado de salud de la pareja, pero puede ser un indicador de la compatibilidad entre las dos personas y de en qué medida puede ser seguro tener una relación con la pareja.
- Establecer límites antes de empezar. Es posible determinar qué actividades se desea practicar y cuáles no. Esto es importantísimo. Si se establecen límites antes de empezar a tener relaciones sexuales será mucho más fácil cumplirlos, porque la pasión del momento no es el mejor sitio para negociar sobre reducción de riesgos.
Fuente AIDs Foundation
















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