El VIH-Sida, junto con la hepatitis C, es el principal problema de salud asociado al uso de drogas inyectables (UDI) en el mundo. En América Latina, Argentina es el país con el porcentaje más alto de casos de Sida por el uso compartido del material de inyección.
En Argentina, los casos de Sida notificados al 31 de mayo de 2002 ascienden a 21.865, aunque si se calcula el retraso en la notificación, se estima que llegarían a 25.411.
Entre los enfermos mayores de 12 años, el 40% tiene como antecedente el uso de drogas por vía inyectable. Si a esto le sumamos las mujeres que adquirieron el VIH por vía sexual con un compañero UDI y los niños enfermos de Sida, hijos de madre UDI o pareja de UDI, podemos afirmar que un número significativamente mayor de los casos de Sida están relacionados directa o indirectamente con el uso de drogas.
Los enfermos de Sida usuarios de drogas inyectables son más jóvenes que los enfermos que contrajeron el VIH por otras vías. Ocho de cada 10 UDis tienen menos de 35 años. También, los UDIs presentan el grado de escolaridad más bajo.
Los casos de Sida asociados al uso de drogas por vía inyectable se concentran en la Ciudad de Buenos Aires, Gran Buenos Aires y Rosario. De los 6.253 casos de Sida residentes en la Ciudad de Buenos Aires, notificados al 30/3/2002, el 37% corresponde a UDis.
En Rosario, del total de los casos notificados al 31 / 12 / 2002, el 44,8% corresponde a UDis.
Un estudio realizado en el Gran Buenos Aires en 174 UDis mostró que un 44.3% era positivo para VIH; un 54.6% era positivo para hepatitis C y un 42.5% para hepatitis B. El 88.3% de los infectados con VIH estaban coinfectados con el virus de la hepatitis C. Otro estudio realizado en Rosario encuestó a 170 UDis; el 65% refirió vivir con VIH.
El Estudio Nacional sobre Sustancias Adictivas de la Secretaría para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico de 1999, indicó una prevalencia de consumo de cocaína en hombres, de 5.82% y en mujeres de 1.69%; y una prevalencia de UDI, de 9.6%. Sobre esta base se estimó que el total de personas UDis en Argentina ascendía a 64.558.
El riesgo de transmisión del VIH entre usuarios de drogas no se limita al uso inyectable. Muchas sustancias psicoactivas, inyectadas o no, incluyendo el alcohol, son riesgosas en tanto afectan la capacidad del individuo para tomar decisiones sobre comportamientos sexuales seguros. Diversos estudios asocian el uso de crack-cocaína con elevados niveles de conductas sexuales de riesgo, por ejemplo en los Estados Unidos, donde los usuarios de crack-cocaína representan una proporción creciente de los casos de Sida.
















Creo que este tipo de problemas crecen, porque somos cultores del “a mí no me va a pasar”
Hasta que nos pasa.
De a poco iré leyendo.
Paciencia.
niñoespina